El trabajo en un Centro Penitenciario es bastante delicado, por ello el personal que trabaja allí requiere de unas habilidades concretas y un buen desempeño en sus funciones.
De las características más importantes son la EMPATÍA, RESPONSABILIDAD y algo que igual suena un poco “duro”, MENTE FRÍA.
La responsabilidad que un Ayudante de Instituciones Penitenciarias tiene en sus manos, en cuanto a la cárcel y los presos, es muy alta. Por ello cualquier erro puede afectar a la seguridad general del centro y de sus internos.
Lógicamente, cuanto más cercano a los propios presos se encuentre nuestro puesto de trabajo, más tendremos que hacernos respetar para mantener conversaciones y contactos seguros. Es muy importante que seamos RESPETUOSOS con ideologías y creencias, así como dejar fuera todo tipo de PREJUICIOS.
En cuanto al concepto “MENTE FRÍA” es simplemente una barrera de protección para ti mismo/A como persona, a veces se viven situaciones muy duras y poco agradables, que tenemos que tratar de tener lejos en cuanto a nuestra vida cotidiana.
Tener ENTEREZA EMOCIONAL en estos casos, es complejo, pero necesario para poder desempeñar bien nuestro trabajo, tanto para nosotros mismos como para la ayuda que podamos ofrecer a los internos.